Yogur. Natural, sin azúcar ni aditivos. Sus proteínas son esenciales para nuestros músculos, y el calcio y el magnesio contribuyen a una recuperación óptima tras el trabajo o el entrenamiento. Los productos lácteos fermentados también aportan vitaminas B2 y B12, que favorecen la actividad cerebral.
Manzanas. Son muy ricas en pectina, fibra dietética soluble que ayuda al cuerpo a absorber energía gradualmente y a eliminar toxinas. Para combatir el hambre y recuperar fuerzas a mitad del día, llévate una manzana con una loncha de queso a la oficina.
Naranjas. Estos cítricos nos aportan vitamina C, potasio y ácido fólico, que refuerzan el sistema inmunitario, además de fructosa y un sabor fresco. Para no perder fibra, es mejor no exprimir el zumo de naranja, sino consumir la fruta entera, con los gajos jugosos.

